<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1342201109051357435</id><updated>2011-07-29T00:25:53.686-07:00</updated><title type='text'>Y entre los árboles</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://yentrelosarboles.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://yentrelosarboles.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Santiago Fascetto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08429590033111255930</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_fjjJ0YZPFGo/SYfDQfhy8PI/AAAAAAAAABc/5JMfXh6Jvyk/S220/201.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>9</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1342201109051357435.post-5550467165024713698</id><published>2010-09-30T09:38:00.000-07:00</published><updated>2010-10-03T18:09:17.619-07:00</updated><title type='text'>Adiós payasos</title><content type='html'>Desde hace meses que estoy viendo –no sé si “viendo” es la palabra correcta, pero me gusta- la forma de escribir un cuento sobre payasos.&lt;br /&gt;Payasos alrededor de un muerto.&lt;br /&gt;No me acuerdo la fecha, creo que fue durante 2009, en que se me ocurrió escribir un cuento sobre un velatorio, en el que todos los presentes estuvieran vestidos de payasos.&lt;br /&gt;Y, claro, el muerto también.&lt;br /&gt;Fue una idea sin mucho contenido (y poco original).&lt;br /&gt;Se me ocurrió así: como una escena. Un gran salón blanco con el ataúd en el medio, debajo de una gran cruz iluminada, y a su alrededor cientos de payasos mirando dentro del cajón.&lt;br /&gt;De los clásicos, los de mi infancia. Esos con la cara pintada, monos multicolores y calzados ridículos, de los grandes. Y para coronar, todos con su nariz de pelota roja.&lt;br /&gt;Nunca supe qué más agregarle al cuento. Quizás narrar otra escena: todos los payasos, torpes con sus zapatos enormes, cargando el ataúd, en divertida procesión al camposanto.&lt;br /&gt;La calle de tierra, la gente asomada en los portales de casas coloniales de dos pisos.&lt;br /&gt;Al final de la calle, y entre la nube de polvo, el cementerio. Un portal grande, de hierro negro.&lt;br /&gt;Había escrito la idea, pero luego la abandoné durante meses en la carpeta de "borradores" de mi correo electrónico.&lt;br /&gt;Estuvo ahí siempre. Cada vez que estaba aburrido en el diario regresaba a la carpeta y leía esos cuatro o cinco párrafos que había escrito.&lt;br /&gt;Hoy, fumando en el patio de una casa que hay detrás del diario, volví a pensar en el cuento. Nada específico, ni siquiera una idea iluminada que me permitiera completar el cuento.&lt;br /&gt;No, lo rutinario. Nada interesante.&lt;br /&gt;Entonces, apenas apagué el tabaco, caminé hasta mi escritorio, me senté frente a la computadora y fui a buscar el borrador.&lt;br /&gt;Esta vez no estaba.&lt;br /&gt;En algún momento lo borré o se borró –pensé.&lt;br /&gt;Así se perdió esa vulgar idea de 2009.&lt;br /&gt;Que mierda, en la vida real todas las muertes no incluyen payasos. Y son tristes.&lt;br /&gt;A la mierda los payasos. Y ese cuento de mierda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1342201109051357435-5550467165024713698?l=yentrelosarboles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/5550467165024713698'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/5550467165024713698'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://yentrelosarboles.blogspot.com/2010/09/adios-payasos.html' title='Adiós payasos'/><author><name>Santiago Fascetto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08429590033111255930</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_fjjJ0YZPFGo/SYfDQfhy8PI/AAAAAAAAABc/5JMfXh6Jvyk/S220/201.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1342201109051357435.post-5711425691815280609</id><published>2009-05-25T14:39:00.000-07:00</published><updated>2009-05-28T15:19:36.630-07:00</updated><title type='text'>Paracos, los feos</title><content type='html'>-Se lo comió calientito -dice Hermes.&lt;br /&gt;Dice así: "Hay un paraco que le sacó el corazón a uno y se lo comió así, calientito".&lt;br /&gt;Paraco en Colombia es el diminutivo de Paramilitar, o algo así. Y, según Hermes, son gente muy fea.&lt;br /&gt;Se podrían decir muchas cosas de los Paracos, pero Hermes sólo utiliza esa palabra para definirlos: "fea".&lt;br /&gt;Porque claro -pienso y le doy la razón- que es muy feo que alguien le arranque el corazón a otro y se los mastique "calientito".&lt;br /&gt;Hermes dice, sentado sobre un tronco en la orilla del río, que a ese paraco comecorazones le faltaba algo.&lt;br /&gt;- A ese le faltaba amor.&lt;br /&gt;Dice, serio, Hermes.&lt;br /&gt;Y no sé si reírme o llorar.&lt;br /&gt;No me sale hacer nada, sólo me quedo ahí, en silencio, y simplemente continúo mirando el río.&lt;br /&gt;Si, esa gente es fea -pienso.&lt;br /&gt;Hermes tiene razón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1342201109051357435-5711425691815280609?l=yentrelosarboles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/5711425691815280609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/5711425691815280609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://yentrelosarboles.blogspot.com/2009/05/paracos-los-feos.html' title='Paracos, los feos'/><author><name>Santiago Fascetto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08429590033111255930</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_fjjJ0YZPFGo/SYfDQfhy8PI/AAAAAAAAABc/5JMfXh6Jvyk/S220/201.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1342201109051357435.post-3559926238135382435</id><published>2009-02-02T20:28:00.000-08:00</published><updated>2009-05-29T15:24:13.948-07:00</updated><title type='text'>Un millón</title><content type='html'>Benito &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Almada&lt;/span&gt; vuelve a mirar el periódico desplegado sobre la mesa blanca y repite: -Hoy sólo 12.&lt;br /&gt;Abre su libreta de hojas cuadriculadas y anota debajo de la columna con fecha 4 de noviembre de 2008: 12 muertos.&lt;br /&gt;Luego, vuelve a mirar los avisos fúnebres del periódico y otra vez el cálculo –si, son 12 muertos – confirma.&lt;br /&gt;Se largó a llover –le digo, para decir algo. Para sacarlo de los muertos. O, mejor: para dejar de pensar en esos muertos que convierte en números.&lt;br /&gt;Pero Benito ni siquiera me mira. Saca una tijera del cajón de la mesa y con precisión rutinaria comienza recortar cada uno de los 12 avisos fúnebres.&lt;br /&gt;Afuera llueve y ni siquiera puedo salir al pequeño patio a fumar un cigarrillo.&lt;br /&gt;De cualquier modo –pienso- no estoy muerto así que no entró en su cuenta diaria.&lt;br /&gt;Benito ni me mira: sigue recortando muertos.&lt;br /&gt;- Me toma 15 minutos porque ya aprendí a identificar más rápido los muertos diarios de los avisos recordatorios de otros muertos de años anteriores.&lt;br /&gt;Dice, sin levantar la vista de la mesa. -Son 943 mil personas –agrega, mientras escribe la cifra en la libreta de hojas cuadriculadas.&lt;br /&gt;-¿Cómo?&lt;br /&gt;-Que son 943 mil personas muertas al día de hoy.&lt;br /&gt;- Ya.&lt;br /&gt;- Tengo los avisos fúnebres pegados de cada uno de los muertos, le muestro la libreta.&lt;br /&gt;- Ya.&lt;br /&gt;Benito se levanta y me extiende su libreta de hojas cuadriculadas. -Todavía me faltan varios muertos para llegar al millón -dice&lt;br /&gt;- ¿Cómo?&lt;br /&gt;- Que todavía me faltan muchos muertos para llegar al millón.&lt;br /&gt;- Ya.&lt;br /&gt;La lluvia aumenta en intensidad y un hilo de agua se empieza a colar por debajo de la puerta de madera. Son las 5 de la tarde y el último bote que me podía depositar en tierra firme ya se fue.&lt;br /&gt;Me dejó. O, en realidad: lo dejé.&lt;br /&gt;En la isla –perdida, borrada, olvidada en algún lugar del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Darién&lt;/span&gt; que no me quiero acordar- no hay nadie: sólo se escucha el sonido de la lluvia contra la tierra.&lt;br /&gt;- Es que todos tienen que tener una razón para vivir, dice. Y agrega: -y acá son pocas las razones, ¿comprende?&lt;br /&gt;La verdad es que no comprendo. Igual, le digo que si, que si comprendo.&lt;br /&gt;- No, usted no comprende: mi razón de vivir son los números y los muertos, es la única forma que tengo de trascender. De dejar al menos una cifra.&lt;br /&gt;- Ya.&lt;br /&gt;- ¿Comprende?&lt;br /&gt;Cada vez menos. Igual le digo que si, que si comprendo.&lt;br /&gt;- Esa es mi razón. Todos los días cuento los muertos del periódico para calcular el día del muerto un millón.&lt;br /&gt;- Ya.&lt;br /&gt;- Y ahí si, esa no me la saca nadie.&lt;br /&gt;- Ya.&lt;br /&gt;- Ahí mismo saco la pistola del cajón, me pego un tiro, y me convierto en el muerto un millón.&lt;br /&gt;Benito, de repente, se &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;levanta&lt;/span&gt; de la silla. Y ahora habla.&lt;br /&gt;- Así que usted, que es periodista, me tiene que hacer el favor de publicar mi historia en el diario.&lt;br /&gt;Le respondo que si, que ahora comprendo. Y le digo que me avise nomás cuando los avisos lleguen cerca del millón.&lt;br /&gt;Y le prometí que volvería.&lt;br /&gt;Si, a Benito le prometí que no sería uno más en los avisos fúnebres de los diarios.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1342201109051357435-3559926238135382435?l=yentrelosarboles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/3559926238135382435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/3559926238135382435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://yentrelosarboles.blogspot.com/2009/02/un-millon.html' title='Un millón'/><author><name>Santiago Fascetto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08429590033111255930</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_fjjJ0YZPFGo/SYfDQfhy8PI/AAAAAAAAABc/5JMfXh6Jvyk/S220/201.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1342201109051357435.post-1803207355442246600</id><published>2008-09-16T11:38:00.000-07:00</published><updated>2008-09-16T13:05:31.231-07:00</updated><title type='text'>La vida ebrio</title><content type='html'>El camino es angosto. Sus límites, a los costados, los impone la selva. Para llegar hay que caminar 30 minutos por ese camino, tras varias horas en bote por un río marrón.&lt;br /&gt;No hay nada: sólo unas huellas que en algunos trayectos se debilitan y en otro se borran por completo.&lt;br /&gt;El sol, en lo alto, destruye la piel.&lt;br /&gt;El pueblo no se presenta de golpe: primero un rancho de paja sobre cuatro pilotes. Luego otro y, más allá, otro más. No hay nadie. En ningún rancho hay nadie.&lt;br /&gt;El camino - angosto, irregular- termina en la plaza del pueblo.&lt;br /&gt;Cinco edificios la rodean: se destaca la destartalada iglesia de madera. Hay cuatro edificios más también de madera. Todas las puertas y ventanas están cerradas.&lt;br /&gt;Llego al centro de la plaza. Un grupo de gallinas, casi sin plumas –enfermas- vagan. No hay nadie.&lt;br /&gt;El sol arriba, en el cielo.&lt;br /&gt;Es mediodía y el viento hirviendo levanta la hojarasca de los árboles. Las gallinas siguen buscando comida donde no hay.&lt;br /&gt;Un viejo cartel borroso en la entrada de una de las casas: "Patio Mi cielito". Camino hasta la puerta. A un costado, colgada de un clavo, una llave oxidada.&lt;br /&gt;El silencio sólo es quebrado por las ráfagas de viento caliente que levantan las hojas.&lt;br /&gt;Agarro la llave y la observo: coincide con la cerradura. Pruebo. Giro la llave y empujo. Nada. La madera hinchada.&lt;br /&gt;Vuelvo a empujar la puerta, esta vez con más fuerza. Un sonido seco y la puerta cede. Se abre.&lt;br /&gt;Un amplio salón con una sola silla al fondo. Tardo unos segundos en acostumbrarme a la oscuridad.&lt;br /&gt;Camino dos pasos y doy vuelta la cabeza para mirar la plaza por última vez.&lt;br /&gt;Cierro la puerta.&lt;br /&gt;Adentro, en la silla, un moreno con el torso desnudo me mira con sus dientes blanquísimos. Se ríe, pero no dice nada. Del cuello le cuelga un cartel hecho de cartón. Dice: "Tengo que vivir esta vida que me toco en suerte todos los días. Por caridad, una moneda para comprar el ron que tanto necesito".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1342201109051357435-1803207355442246600?l=yentrelosarboles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/1803207355442246600'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/1803207355442246600'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://yentrelosarboles.blogspot.com/2008/09/la-vida-ebrio.html' title='La vida ebrio'/><author><name>Santiago Fascetto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08429590033111255930</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_fjjJ0YZPFGo/SYfDQfhy8PI/AAAAAAAAABc/5JMfXh6Jvyk/S220/201.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1342201109051357435.post-238028058111733987</id><published>2008-07-12T10:50:00.000-07:00</published><updated>2009-02-02T19:19:21.148-08:00</updated><title type='text'>La mudanza</title><content type='html'>- Y al fin y al cabo iba a pasar. Dice Hilario, el sereno del hotel de Metetí, con tono de persona que sabe de lo que habla: - Y al fin y al cabo iba a pasar, repite.&lt;br /&gt;Lo escucho con una lata de cerveza en la mano. Pienso: Hilario no termina de arrancar.&lt;br /&gt;- Y al fin y al cabo iba a pasar.&lt;br /&gt;Vuelve a repetir y agrega que estaba “cantado” que el curita del pueblo iba a hacer eso. Dice así: “eso”.&lt;br /&gt;Y explica que estaba “cantado” que el curita, algún día, iba a dejar a la buena de Dios a los feligreses y a la capilla.&lt;br /&gt;La capilla – de madera, sencilla, con techo a dos aguas- está frente a la plaza principal del pueblo. La puerta de ingreso tiene un portón de madera de un metro y medio que siempre permanece cerrado: como si Dios resolvió estar allí a medias, no a tiempo completo.&lt;br /&gt;Pero una monja lo salva -si, al todopoderoso-: y me explica que está cerrado para evitar que las gallinas que se pasean por la plaza no lleguen hasta el altar.&lt;br /&gt;Me levanto y voy a comprar otra cerveza en la tienda del chino que se encuentra pegada al hotel. Vuelvo y el sereno termina de contar el “bochinche” del curita.&lt;br /&gt;- La gente se cabreó con el curita porque la semana pasada se ganó la lotería y se mudó al prostíbulo del pueblo.&lt;br /&gt;Termina Hilario, casi sin respirar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1342201109051357435-238028058111733987?l=yentrelosarboles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/238028058111733987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/238028058111733987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://yentrelosarboles.blogspot.com/2008/07/la-mudanza.html' title='La mudanza'/><author><name>Santiago Fascetto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08429590033111255930</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_fjjJ0YZPFGo/SYfDQfhy8PI/AAAAAAAAABc/5JMfXh6Jvyk/S220/201.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1342201109051357435.post-9082061264315417845</id><published>2008-06-26T14:56:00.001-07:00</published><updated>2008-06-30T16:04:31.830-07:00</updated><title type='text'>La perdió por cinco</title><content type='html'>El que vende "chicha" en la la calle principal del pueblo está indignado. O está triste.&lt;br /&gt;Me lo cuenta Hilario, el sereno del único hotel de Metetí, en Darién.&lt;br /&gt;Me dice: “el vendedor de chicha está triste”.&lt;br /&gt;Muevo el dedo y abro otra cerveza. Es como la quinta que comparto con él. Son como las 9 de la noche. Y por la calle sólo pasan almas.&lt;br /&gt;Mi compañero de tragos dice, mientras se rasca un pie, que el vendedor de "chicha" le fue a pedir ayuda el otro día: parece que su patrón le quiere robar la mujer.&lt;br /&gt;Y por eso le pidió a Hilario que interceda a favor de su corazón.&lt;br /&gt;Pero, al final, la cuestión era puramente económica. Mierda, sólo dólares.&lt;br /&gt;Hilario dice que el vendedor de "chicha" le daba 10 dólares a la mujer para que duerma con él. Y que su patrón, que tiene mucha plata - “tiene mucha plata”, dice- le ofreció 15.  Y también le ofreció dormir con aire acondicionado.&lt;br /&gt;El patrón, parece, es uno de los ricos del pueblo.&lt;br /&gt;Una oferta tentadora, le digo.&lt;br /&gt;Pero Hilario no esta de acuerdo. Dice que no entiende porqué el vendedor de chicha no le dio 5 dólares más.&lt;br /&gt;Ojalá el amor fuera tan sencillo, pienso, mientras me levanto y camino hacía mi cuarto.&lt;br /&gt;Sólo la perdió por cinco.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1342201109051357435-9082061264315417845?l=yentrelosarboles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/9082061264315417845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/9082061264315417845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://yentrelosarboles.blogspot.com/2008/06/la-perdi-por-cinco.html' title='La perdió por cinco'/><author><name>Santiago Fascetto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08429590033111255930</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_fjjJ0YZPFGo/SYfDQfhy8PI/AAAAAAAAABc/5JMfXh6Jvyk/S220/201.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1342201109051357435.post-1215405144837802357</id><published>2008-06-26T14:55:00.001-07:00</published><updated>2008-06-30T16:09:31.434-07:00</updated><title type='text'>Tierra de plátanos</title><content type='html'>La estación de buses huele a calor. En unos minutos sale una “chivita” para Metetí.&lt;br /&gt;La espero sentado en el único banco disponible, mientras reviso mis notas. O, mejor: trato de descifrar lo que escribí sólo unas horas antes.&lt;br /&gt;Me derrito.&lt;br /&gt;En eso estoy cuando levanto la cabeza y miro a un hombre que se me acerca con un inmenso ramo de plátanos verdes al hombro.&lt;br /&gt;Se sienta al lado -en el único banco disponible- y le miro la cara: es un moreno enorme que tiene la nariz como aplastada en el centro de la cara y unos ojos redondos y negrísimos.&lt;br /&gt;Pienso: el de los plátanos seguro que se me sienta al lado también en el bus.&lt;br /&gt;Y sí: el de los plátanos se sienta a mi lado en el bus y pone la comestible carga en su regazo.&lt;br /&gt;Se me ocurre que, si se duerme, le puedo robar una banana (lo pienso así, en argentino: ba-na-na), pero enseguida desisto de la idea. El de los ojos negrísimos no sólo carga los plátanos, sino que además lleva consigo un machete que pone a un costado.&lt;br /&gt;Me va a rebanar un dedo. Mejor no le robo nada.&lt;br /&gt;El bus recién arrancó. Y voy con los plátanos hacia Metetí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1342201109051357435-1215405144837802357?l=yentrelosarboles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/1215405144837802357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/1215405144837802357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://yentrelosarboles.blogspot.com/2008/06/tierra-de-pltanos.html' title='Tierra de plátanos'/><author><name>Santiago Fascetto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08429590033111255930</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_fjjJ0YZPFGo/SYfDQfhy8PI/AAAAAAAAABc/5JMfXh6Jvyk/S220/201.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1342201109051357435.post-2258580593736349628</id><published>2008-06-26T14:54:00.001-07:00</published><updated>2008-06-30T16:14:24.815-07:00</updated><title type='text'>Europa en el Darién</title><content type='html'>El alemán -vestido con ropa gastada de rambo pero con lentes de sol a la moda- sólo quiere pagar cuatro dólares. Ya llegamos a El Real de Santa María y hay que pagar el viaje en lancha.&lt;br /&gt;Estamos en el culo del mundo.&lt;br /&gt;Son cuatro dólares, dice el alemán. El viaje es un galón de combustible, repite en un castellano cortado a cuchillazos.&lt;br /&gt;Pienso que el alemán es una mierda. Pero no le digo nada. Sí le responde el "capitán" de la lancha: le explica que en la ciudad el galón de combustible cuesta cuatro dólares pero que acá en la provincia de Darién sale cinco.&lt;br /&gt;Yo pagué mis cinco. Y el capitán dice, señalando hacia mi: "él pago sus cinco".&lt;br /&gt;Pero no hay caso, el alemán se rehusa a largar el dólar de más que le piden.&lt;br /&gt;El alemán – que me dijo su nombre pero ya lo olvidé- viaja con una mujer que durante todo el recorrido disparó su cámara de 300 dólares. Disparaba para congelar a todos los indio emberá que iba encontrando en alguna de las dos orillas del río Tuira.&lt;br /&gt;Ojalá que a su mujer se la fifen las FARC, pienso. Sí, que se la fifen.&lt;br /&gt;El alemán, mientras, insiste en que sólo pagará cuatro dólares. Y se defiende: ellos no pagan, dice mientras señala a dos indios que viajan con nosotros.&lt;br /&gt;Y que durante todo el trayecto no miraron: sus ojos apuntaban al piso de la lancha.&lt;br /&gt;No le vi los ojos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1342201109051357435-2258580593736349628?l=yentrelosarboles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/2258580593736349628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/2258580593736349628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://yentrelosarboles.blogspot.com/2008/06/europa-en-el-darin.html' title='Europa en el Darién'/><author><name>Santiago Fascetto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08429590033111255930</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_fjjJ0YZPFGo/SYfDQfhy8PI/AAAAAAAAABc/5JMfXh6Jvyk/S220/201.JPG'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1342201109051357435.post-987808296130750142</id><published>2008-06-26T14:21:00.000-07:00</published><updated>2008-06-26T14:52:42.634-07:00</updated><title type='text'>Los muertos del Darién</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Ella no está bien, ayer se murieron sus cuatro hijos de “diarrea”.&lt;br /&gt;Eduardo habla sin ninguna pena en la voz: lo hace de una forma burocrática, gélida. Repito sus palabras en busca de detalles: Se murieron cuatro hermanos, le pregunto.&lt;br /&gt;No me contesta: no sé si no me escucha o me ignora. Le vuelvo a preguntar y me hace un “no” con la cabeza como diciendo, olvídese, no pregunte más que aquí no ha pasado nada.&lt;br /&gt;Pero en lo profundo del Darién –cerca de la caliente frontera colombiana- pasa de todo. De todo.&lt;br /&gt;La lancha arranca su motor y empieza a remontar el río Tuira. No quiero insistir con la pregunta: me da miedo de que sea verdad.&lt;br /&gt;Escondo mi estúpida precisión periodística en el silencio.&lt;br /&gt;Apenas llegamos a El Real de Santa María -uno de los últimos poblados al que sólo se accede por agua- un moreno que también viajaba en el bote se bajó detrás mio.&lt;br /&gt;Se va la lancha y ya solos me dice: lo del niño muerto por desnutrición el año pasado en el Darien - que llamó la atención de toda la prensa nacional- fue una cosa política.&lt;br /&gt;Lo dice así, sin detalles: “fue una cosa política”.&lt;br /&gt;Y ahora que camino la zona pienso que, quizás, tenga razón. No hace falta recorrer mucho para darse cuenta que aquí la regla no es la abundancia.&lt;br /&gt;Que falta todo: hasta la presencia del Estado.&lt;br /&gt;Eduardo, el que me habló sobre los hermanos muertos, ya no está con nosotros. Nos dejó en El Real de Santa María y se fue río arriba.&lt;br /&gt;Mi precisión periodística se fue con él.&lt;br /&gt;Me quedo con la sensación de que lo mejor sería sentarse en la entrada del cementerio, esperar, y contar los muertos.&lt;br /&gt;Los muertos del Darién que nadie rescató.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1342201109051357435-987808296130750142?l=yentrelosarboles.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/987808296130750142'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1342201109051357435/posts/default/987808296130750142'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://yentrelosarboles.blogspot.com/2008/06/los-muertos-del-darin.html' title='Los muertos del Darién'/><author><name>Santiago Fascetto</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08429590033111255930</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_fjjJ0YZPFGo/SYfDQfhy8PI/AAAAAAAAABc/5JMfXh6Jvyk/S220/201.JPG'/></author></entry></feed>
